La identidad de género
La época actual avanza con gran rapidez y nos empuja al encuentro con cambios en la sociedad que requieren de nuevas formulaciones y elaboraciones por lo que, los psicoterapeutas en general debemos estar advertidos para poder comprender y operar en consecuencia.
Gracias a las incansables luchas de diferentes colectivos para incluirse socialmente a partir de sus elecciones sexuales, es posible al mismo tiempo que se ha logrado despatologizar las diferentes posiciones de género, ampliar las posibilidades de elección. Pero a la vez que se gana en derechos nos encontramos con una cierta desorientación de los adolescentes en relación a la identidad sexual y de género.
Cuando consultar
Es frecuente que los adolescentes manifiesten abiertamente dicha desorientación, y muestren sus dudas acerca de su posición sexual: “No sé si soy bisexual, homosexual, trans, pansexual, etc”. Dando cuenta de la necesidad de dar ciertas vueltas y hacer sus propias experiencias para poder responder a estas preguntas.
En otras ocasiones la desorientación sobre la propia sexualidad no pasa por la palabra y los adolescentes muestran otros síntomas que advierten que la irrupción de lo sexual en el cuerpo es de difícil manejo: trastornos de la alimentación, conflictos en el lazo social, aislamiento, depresiones, adicciones, etc; son manifestaciones frecuentes.
Una consulta a tiempo permitirá una mejor orientación y el alivio de la angustia, que este momento crucial en la vida de todo ser humana, provoca.
Iguales pero únicos
Las consultas sobre conflictos de identidad suelen versar sobre la cuestión de la sexualidad en tanto es donde está puesto el foco en nuestra época. Pero los conflictos identitarios pueden estar enfocados en otros aspectos, así adquieren suma importancia entre los adolescentes las comunidades lúdicas, las subculturas, las tribus urbanas, los estilos musicales o estéticos, etc.
Es importante para el adolescente sentir que comparte identificaciones con sus partenaires de manera tal que puedan tener el sentimiento de pertenencia a un grupo, pero al mismo tiempo se presentan con sus propios rasgos que los hacen únicos. Muchas de sus acciones, que a ojos de los adultos parecen raras, son el intento de inscribir esa singularidad en el mundo.
Una escucha atenta y advertida permitirá al adolescente sentirse acompañado en esta empresa. Ubicando su modo personal de vivir su identidad, sin prejuicios ni adoctrinamientos.



