Mucho más que dos
Una pareja, como lo incluye su nombre, es un par; pero por sus características particulares y articulación no puede llegar a ser nombrada como tal. Así como una calle estrecha no podría ser una calle en toda regla y la denominamos calleja.
Cada uno busca a un otro con condiciones específicas para que devenga nuestro compañero amoroso, sexual y familiar, con la creencia que es posible que las cosas encajen y hacer de esa unión un lugar de refugio, seguridad o completud.
Pero cada integrante portará y aportará su historia, sus deseos, sus modos singulares de satisfacción y sus dificultades. Las cosas no siempre encajan.
Los Conflictos
Hay diversos motivos por los cuales alguien se ve empujado a hacer una consulta:
- Desear tener una pareja pero cuando se encuentra tener dificultades para mantener el vínculo
- Cambio de proyectos de vida que chocan con el modelo que se ha establecido durante mucho tiempo
- Sentimientos de inadecuación, como no tener deseo sexual, sentirse insatisfecho o no poder comunicarse
- etc
No existe en el ser humano la idea de una pareja normal, como así tampoco existe la normalidad en el ámbito de la sexualidad. Cada integrante tendrá su propia manera de entenderla. Querer imponer o convencer al otro suele ser una de las puertas de entrada a los conflictos de pareja
Cada Pareja es un Mundo
Por lo tanto no se trata de abrir un espacio para decidir quien tiene razón o aprender a decir las cosas de la mejor manera. No siempre es necesaria la asistencia conjunta a la terapia, pero si es importante la implicación que se tenga en el momento de querer profundizar en el malestar personal que repercute en el vínculo de pareja. Muchas veces los cambios operados en una persona producen necesariamente modificaciones en la otra.
Será necesaria entonces, una primera consulta para valorar las circunstancias particulares y diseñar un tratamiento que contemple la posibilidad de analizar qué es aquello que trastoca la circulación satisfactoria en relación al vínculo amoroso.

